Victoria MILESCU

  1. Imitando a los demás

 La Muerte y Dios,

por mí, los dos velando,

Yo, lo pasajero alargando,

para los gorriones una casa levantaré

para el Paraíso un árbol plantaré

y seguro un hijo a la luz daré…

 

Pero él, la casa derribará,

por parecerle pequeña,

el árbol, por no dar frutos, cortará…

Sobre todo eso quiero que un libro nazca,

pero alguien lo quemará

y sus huesos calentará,

contra la nevasca…

 

  1. Poema de crisis

No hay más poesías,

hasta las malas se han acabado,

en balde en los planetarios

un troqueo, un pie de yambo has buscado.

 

En el mostrador, el vendedor, mandil puesto, me decía,

encogiéndose de hombros, pero él no discute:

“tan solo poesías de matute,

si tienes dinero y valentía”.

 

De verdad, la poesía está a gran altura,

y los petardistas la olfatean con mucha soltura…

 

  1. Amigo y enemigo

Ven a que juntos lloremos,

pero no nos moriremos

y si no nos morimos,

queda cual desconocida,

adónde se nos va la vida…

Ven a disfrutar,

a bailar y a tomar.

No habrá la suerte

de saber qué es la muerte…

Ven, amigo y enemigo,

no de sable o cuchillo herido,

muerto sin haber luchado

sin haber la muerte conocido…

 

  1. Zarzuela

No se asusta de mi soledad

el bloque de ladrillos rojos,

frente a mi ventanal,

ni de la oscuridad,

que lentamente crece…

Allí,  arriba,

una mujer como yo envejece,

pero a ella nadie le deja

violetas en el umbral…

 

  1. La flor de la vida

Subir cualquier peldaño,

más me cuesta cada año,

por la escalera que ha rechinado

siempre por todos los costados.

Cada vez más me cuesta,

entre nubes y truenos la subida,

llevando en la mano temblante,

una jarra de agua tonificante,

para rociar la flor de la vida.

 

  1. Mi textura

 

Morir

es otro modo para poemas escribir…

Morir

es también un modo de vagar,

por entre las letrillas,

con la valentía de estar

de rodillas

y con agua viva manifestar.

Morir

es asimismo un modo

para seguir escribiendo,

bajo fugaces estrellas,

pólvora de hachís esparciendo,

entre los ángeles y entre ellas…

Y son ellos que tendrán cuidado

de que tú no escribas demasiado…

 

  1. Meramente amando

Con tu nombre en los labios,

con el amargo sabor de tu cuerpo en el paladar,

con el sonido de las palabras sin pronunciar,

por el mundo que empieza con muros derribando,

yo voy pasando,

por el mundo que todavía

naves para la cena de dioses envía

yo voy pasando

meramente amando,

por el mundo sin algo vitando,

en la manera de disiparnos,

desmenuzarnos,

congregarnos

y a la muerte entregarnos.

 

  1. Posición de fuerza

Como ves, bien me defendería

contra la envidia o la tontería

y logro parar, con destreza,

los golpes de mucha vileza,

pero si se trata de la alegría

yo no sabría…

cómo en lágrimas la ahogara

y que nadie de ellas se percatara,

pues jamás… nuestra felicidad

a nadie mueve a la piedad…

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  1. El divino muerto

Por las calles él va andando,

llorando,

con las aves garruleras…

va por calles arrabaleras,

con sus negros perros,

él llorando y los perros jugueteando…

Me ofreció llorando una flor rara,

para que su perfume me embriagara…

Ėl ha escrito, ha llorado,

sus poemas del amor han hablado

y los del rico banquete

lo bañan en aplausos, en vino,

él es el muerto divino,

que llevan en andas,

en infinitas parrandas…

  1. Hechos para morir

Juntos entramos en edad,

médico y enfermo,

en la misma enfermedad,

tan persistente…

y de esperanza carente…

Juntos entramos en edad,

autor y lector,

en el mismo idioma,

en el mismo poema,

escrito en la plaza

de fumígenas llena.

Traduceri de Alexandru CALCIU